sábado, 5 de agosto de 2006

Despedida

Comunico/a a mis millones de lectores/as que voy a descansar/or por/par unos/as días/os. Espero/a que esto/a no conduzca al suicidio/a en masa/o ni a la desesperación/a colectiva/o. Ocupad vuestro/a tiempo/a en cosas útiles/as, como criticar a/o los/as gobernantes/as y a leer buenos libros/as.
Nos/as vemos/a a finales de agosto/a.
Feliz(*) Verano/a.

(*) ¿Tú dices pez/peza? Entonces seamos consecuentes y no digamos/as Feliz/Feliza.

Cuba y La Guerra de las Galaxias

Escuchando los discursos que se generan en Cuba a raíz de la enfermedad del Viejo Dictador no puedo evitar hacerme una pregunta: ¿Quién se inspiró en quién? ¿Los guionistas Star Wars en los discursos del VJ acerca del Imperio, la unidad, la lucha... o acaso fue al revés? ¿Qué fue antes? ¿El delirium tremens del discurso moribundo del VJ o las paridas intergalácticas de la fuerza, la unidad...? Al menos George Lucas nos hace pasar buenos ratos (a veces no, la verdad sea dicha). Llámenme irrespetuoso pero lo único que se me antoja cuando escucho esos discursos de la agónica Cuba es al VJ viendo en la cama de su hospital (o donde leches lo tengan enchufado) las películas de la serie de la Guerra de las Galaxias (especialmente las infumables de reciente producción) copiando frases del guión para los discursos de su hermano, el joven Raúl.

viernes, 4 de agosto de 2006

Algo que tal vez continúe #4


Tratando de recordarla, me doy cuenta de que se me ha olvidado todo sobre ella. Se ha esfumado el color de sus ojos. El color de su pelo ya no existe. Me hubiera gustado que fuera pelirroja. No recuerdo si llevaba melena o lo tenía recogido. Su nombre es leyenda. No sé porqué he dicho Sara. Igual podría haberme inventado cualquier otro. Tal vez se llame así. Tal vez no.
Sin embargo, puedo recordar un anillo, de oro. ¿Era una alianza de matrimonio? Nunca se lo pregunté. Y si ahora me encontrara con ella por la calle, suponiendo que la reconociera, tal vez se lo preguntaría, tras mucha duda. Pero sé que nunca me la voy a encontrar. Es imposible.
Me vienen imágenes de su bolso. Me hizo mucha gracia. Sólo lo llevó aquella noche. Los demás días salió con otro. Un día, en su casa, me pareció ver este bolso, el de Gucci, en un sillón, como caído accidentalmente, como si lo hubiera tirado allí de manera violenta.
Nunca olvidaré la canción que sonaba en aquellos primeros segundos. Era «The Things I Miss The Most», de The Steely Dan. Ya he hablado antes de ellos, pero ahora mismo he recordado el tema que sonaba. Creo que es el único recuerdo del que me de he de fiar. Y de su olor. No me pidas que lo describa. Pero a veces me vienen ráfagas de su olor, de sus axilas, de sus caderas. Su ropa estaba impregnada de esa esencia que conseguí emborracharme y hacerme ver luces que no existían y que ya no he vuelto a ver. Su pelo olía distinto recién cepillado. Me embriagaba cuando estaba revuelto. Quería intoxicarme con el olor de su sudor.
Me duele no recordar las conversaciones. Eran infinitas. Su poder con las palabras era mágico. Su boca era un templo. Todo lo que de allí salía era de otra esfera. O tal vez me lo parezca así desde la distancia, desde la perspectiva del olvido, desde el mundo de la ideas que ella ahora habita. Yo sigo en este mundo de asfalto. Me duele su ausencia.

La belleza se oculta


http://www.paulbuceta.com/images/journal_images/2004/sarah/paul_buceta_sarah009.jpg

Experiencias que marcan

Lavarse los dientes con gel de baño.
Guardar los calzoncillos sucios en la nevera.
Darse pegamento de barra en los sobacos en lugar de desodorante.
No prestar atención al descolgar la ropa del tendal y salir a la calle con un sujetador colgando del bolsillo trasero de los vaqueros.

jueves, 3 de agosto de 2006

Todos somos Cuba


Y una mierda (and one shit).

Algo que tal vez continúe #3


Algo que tal vez continúe #3


Estábamos en la barra. No había mucha luz. Supongo que no voy a seguir con la descripción. Me temo que estoy cayendo en los elementos que todos conocemos de las películas. Pero insistiré en el olor. Insistiré en la mezcla de perfumes procedentes de regalos de empresa, de novias ilusionadas, de novios esperanzados, de hijos sin recursos ante un día de la madre o del padre. La mezcla de colores de las botellas, expuestas en las vitrinas, algunas de las cuales, me imagino, llevaban años sin haber sido abiertas. Líquidos caros. Los camareros exhibían sus cuerpos al otro lado de la barra. No pude evitar mirar a una de las camareras. Bonita. Sexual. Arma para la noche que yo nunca iba a disparar.
- ¿Vas a tomar algo más? –me dijo la camarera, ajena a mi fantasía. Toda la excitación generada en mi cerebro se disipó.
- Bueno. ¿Tú que quieres? –pregunté a la chica que escuchaba Steely Dan moviendo la cabeza al ritmo de la música.
- Me llamo Sara. Tomaré lo mismo que tú.
La camarera, en vista de que aún pasaría tiempo hasta que pidiéramos algo Sara y yo, se retiró de la escena. Mis fantasías con ella ya eran parte del pasado. Ahora estaba con Sara. ¿Qué significaría ese nombre? En cuanto volviera a casa por la noche me informaría sobre el significado del nombre y su etimología. Ahora estaba con ella.
Le dije mi nombre y me lancé a besarle en la mejilla. Los típicos besos de presentación, ya sabes. Un beso primero en un lado, luego en otro.
- ¿Te parece bien un licor de algo?
Me dijo que le parecía una bebida de pijos. Pedimos eso.

miércoles, 2 de agosto de 2006

Onion Cellar


One of the most fascinating pieces of literature I've ever read. It's The Tin Drum, chapter 42. It has become known as The Onion Cellar.

...it is not true that when the heart is full the eyes necessarily overflow, some people can never manage it, especially in our century, which in spite of all the suffering and sorrow will surely be known to posterity as the tearless century. It was this drought, this tearlessness that brought those who could afford it to Schmuh's Onion Cellar, where the host handed them a little chopping board - pig or fish - a paring knife for eighty pfennigs, and for twelve marks an ordinary, field-, garden-, and kitchen-variety onion, and induced them to cut their onions smaller and smaller until the juice - what did the onion juice do? It did what the world and the sorrows of the world could not do: it brought forth a round, human tear. It made them cry. At last they were able to cry again. To cry properly, without restraint, to cry like mad. The tears flowed and washed everything away. The rain came. The dew. Oskar has a vision of floodgates opening. Of dams bursting in the spring floods. What is the name of that river that overflows every spring and the government does nothing to stop it?

Madonna

¡Qué mal canta en directo la puñetera!
En estudio, con aparaticos, cualquiera... ¡la jodía!

Algo que tal vez continúe #2

Algo que tal vez continúe #2

Me gustó su voz. Pero había demasiado ruido. La música era agradable, aunque era ella a quien quería oír. Ella era a quien quería oler. Me acerqué a ella con la excusa de no poder oírla bien. Quería aspirar su olor. No sabía cómo lo iba a hacer. Allí, en ese bar, del que yo era cliente habitual, los olores también eran habituales. Olor a baño mal limpiado, a orín dejado fuera de sitio, especialmente en el servicio de hombres. A humo de tabaco. A humo de porro. A sudor. A blasfemia. Se aspiraba el olor de la infidelidad. Nadie sabe cómo huele, pero todos lo hemos experimentado en nuestras fosas nasales alguna vez. Olía a cansancio, a deseo de borrachera, de polvo rápido y mareado.
Pero yo esa noche buscaba otros olores y otros sabores.
- ¿Sabes quién es el que canta? –me preguntó ella al oído.
Sí, lo sabía.
- Son Steely Dan. ¿Los conoces?
- No es fácil escuchar Steely Dan en un bar en esta ciudad.
En ese momento me pasaron por la cabeza, en infinitos segundos de estupidez, cientos de frases tópicas. Pensé en saltar a lugares comunes como el de no es fácil encontrar a una chica como tú en un sitio como éste o es agradable que alguien reconozca a Steely Dan. Pero me hubiera metido en un laberinto de estúpidas afirmaciones que me hubieran llevado a una prisión de la que no hubiera sabido salir. Nuevamente el silencio como arma para no demostrar mis puntos débiles. Ella también calló. Tal vez ella también era débil.

Algo que tal vez continúe #1

Algo que tal vez continúe #1


Entró al bar con cara sofocada. Era guapa. Se acercó a mí.
- ¿Llevas fuego?
- No fumo, lo siento.
Vaya manera más tópica de comenzar. Tal vez ella era una mujer tópica. O, lo más seguro, ella me había colocado enseguida en el grupo de los tíos tópicos. Nunca lo llegué a saber. Hubiera deseado llevar fuego, un mechero. Recordé que en la mesa de mi despacho había siempre uno, junto a la agenda que, sin embargo, sí que llevaba encima. Se lo dejó un cliente una fría mañana de invierno.
- ¿Quieres que pida fuego en la barra? -le dije.
No abrió los labios. Se limitó a sonreír. Interpreté que eso quería decir un sí, un date prisa y busca un encendedor ahora mismo a no ser que quieras que me vaya. Le pedí fuego al camarero. Le fui a pasar el mechero a la chica, pero estaba con la mirada baja, buscando algo en su bolso. Traté de echar un vistazo a sus contenidos. ¿Llevaría una foto de su novio? ¿Estaría casada con un millonario? Ella tenía el cigarrillo entre sus labios. No estaban pintados. Eran carnosos. Bonitos. Sensuales. Una décima de segundo. Me fijé en su nariz, una décima de segundo, en sus mejillas, una décima de segundo, en sus ojos, una décima de segundo, en las cejas, una décima de segundo, en las pestañas, una décima de segundo, en lo desordenado de su pelo. Fueron unas décimas que volaron enseguida, nomás que ella levantó la mirada. Sonrió, con el cigarrillo todavía en los labios. Me miró esperando a que se lo encendiera. No hablaba. Yo quería escucharla. Me moría por analizar su voz para percibir qué música salía de ella. Locura mía, probablemente.
Un golpe de batería de la música del local coincidió con su primera exhalación de humo. Como en las películas. En otra situación me hubiera molestado. Su humo, en ese momento, fue como una extensión de ella. En esa nube que de su boca salió había algo de ella que me estaba envolviendo.
- ¿No fumas? -preguntó ella.
- No, nunca he fumado.
Preferí no alargar la respuesta antes que caer en la tentación de iniciar una conversación estúpida. El silencio como atajo ante la estupidez y lo insulso.

SEGUIRÁ (supongo)

Imagen tomada de: http://www.flickr.com/photos/piecemeal/41019440/

Tubos de escape


Los tubos de escape
son los pulmones,
enfermos de cáncer,
de la ciudad.

Presente, pasado, futuro

Ella siempre llega tarde. Yo siempre llego antes de tiempo. Soy idiota, lo sé. Pero estoy enamorado de ella. Creo que ella no lo está de mí. Me da igual. Nunca le preguntaré. Antes que llevarme una desilusión prefiero no caer en el error de la ilusión.
Gracias a ella vivo el presente. El futuro no me lo planteo y el pasado con ella no existe. Si pienso en el futuro con ello me veo asaltado por interrogantes. Así que me lo tomo con calma. El único pasado que toma forma en mi vida es el de las facturas del teléfono, de la luz… Sólo gracias a ellas, y no gracias a la que ante mis amigos llamo “mi chica”, cobra vida mi pasado.
Ella es mi presente fugaz. Sus piernas largas. Sus comentarios sobre mis greñas cuando llevo el pelo largo. Sus bromas sobre los cuatro pelos que me salen por la cara. Mi presente se construye esperando sus llamadas que nunca llegan. Mi presente se llena deseando alejarme de ella.
No creo que ella sea mi futuro. Cada segundo descubro nuevos presentes. El tiempo que antes se llenaba esperando su llamada ahora se llena con la lectura de un libro, o el rasgueo torpe de mi guitarra, o un paseo a ninguna parte. Mi deseo de mirar sus fotos se desvanece frente al deseo de hacer fotos a nuevos rostros, nuevas melenas, nuevos pelos cortos, nuevas piernas que lleven hacia nuevas caderas que todavía no he explorado.
Mi presente se desvanece al tiempo que mi amor por ella se esfuma.
Presente, pasado, futuro…
Prefiero dormir y soñar con aquello con lo que le de la gana a mi cerebro.
Soy libre en esos momentos.
Es una pena que al despertar no esté ella a mi lado.

domingo, 30 de julio de 2006

Tañer


Me gusta verte caminar hacia mí,
Moviendo tus caderas.
¿Existen los ángeles?
No lo sé.
Existes tú.
No tienes alas,
Pero tus caderas vuelan más lejos.
No eres eterna,
Pero tus pechos detienen el tiempo.
Me gusta ver como te alejas de mí.
Me aprovecho de que no me ves,
Y lanzo miradas que no me atrevería
A lanzar de otra manera.
Llámame cobarde.
Pero llámame.
Me gusta ver como te alejas de mí
Para mirarte con detalle
Y descubrir ángulos secretos.
Pero como más me gusta mirarte
Es a oscuras,
Usando las yemas de mis dedos,
Tú transformada en mi instrumento,
Tañendo cada parte de tu cuerpo.
Mi cuerpo, como tu caja de resonancia,
Se sincroniza con tu respiración.
No quiero que vuelva la luz.
No quiero ver como te alejas de mí.


Tañer

Tocar un instrumento musical de percusión o de cuerda, en especial una campana.
Ejercer el sentido del tacto.
Tratar superficialmente alguna materia.
Tamborilear.
Corresponder.

(Diccionario RAE)

Tocar el bajo


Una sensación agradable, con ciertos elementos de masoquismo: me duelen los dedos de tanto tocar el bajo. Me he puesto el DVD de Cream en el Albert Hall en el verano de 2005, he enchufado el bajo y, todavía en pijama, he empezado a tocar sobre él (el DVD, quiero decir). En otro momento, tratar de seguir a Jack Bruce y de estar a su altura hubiera servido para acomplejarme. Hoy me daba igual. No he parado hasta que, a eso de las tres del mediodía, ha sonado el teléfono y he bajado a la tierra.
He apagado el móvil. Da igual, tampoco me llaman.
Necesitaba estar 24 horas seguidas encerrado en casa con mi bajo, mi guitarra, mi música y mis bajos instintos.
Me he encargado el DVD del concierto de los Who en Zaragoza. No lo tendré hasta septiembre. Es decir, cuando me llegue ya se habrán acabado las vacaciones.

Por mucho que me cueste negarlo, hay gente a la que echo en falta. Pero no tengo ganas de hablar más. De momento.

Me voy a poner un DVD.

Concierto de rock






Sacudidas de bajo vientre a ritmo de colores.
Liberación de fantasías con olor distorsionado.




Concierto The Who, Zaragoza, 29 de julio de 2006


Una farola en Zaragoza


sábado, 29 de julio de 2006

Punto de vista de un gato


(This one goes for you, mirrorlady, verdepobre).


South San Gabriel’s new album “The Carlton Chronicles: Not Until The Operation’s Through” has been released courtesy of Misra (US), Munich Records (Europe), and Houston Party Records (Spain). The whole record’s written from the standpoint of a cat, and involves themes of struggle, triumph, isolation, cohabitation and such.




http://www.centro-matic.com/south-san-gabriel/

Echar en falta

Tengo que aprender a no echar en falta,
A llenar cuadernos con palabras
Que luego acaben en el fuego.
He de descubrir los nuevos colores,
Los nuevos olores,
Los nuevos sabores.
Alejaré de mí los eternos dolores.
Quiero olvidarme de ti, de mi,
Quiero olvidarme de aquí, de allí.

viernes, 28 de julio de 2006

Cubo de basura en El Cabezo, Zaragoza

Calle de la libertad, Zaragoza

Monumento al Batallador

Seguridad Social (Miguel Servet), Zaragoza


Traté de captar el mal olor
y el calor de aquel día.
Se mezclaban con los recuerdos
que la visión de esa mole
hacía fluir por mi mente.
Como no fui capaz de dar forma
a tal mezcolanza,
eché mano de Photoshop.
Lo único que conseguí fue arruinar
una foto ya de por sí miserable.

jueves, 27 de julio de 2006

miércoles, 26 de julio de 2006

Pobre

Hay más riqueza en un verde pobre que en un millón de palabras.

Frase borde


Cada vez me gustas tú más
porque a la otra cada vez
le gusto menos.

lunes, 24 de julio de 2006

37 grados

Para el ser humano 37 grados representan fiebre.
Para la ciudad posiblemente también.

La vida


Cuando pienso en lo corta que es la vida
Me alegro pensando en el largo de tu melena.

Bohemia

Bohemia es una palabra pedante usada para designar el caos, el desorden y la falta de objetivos.

Heridas

Dicen que el tiempo cura las heridas,
Pero ¿cómo se curan las heridas del tiempo?

Soledad

Lo que más me duele de mi soledad
Es ver que tú sigues sola.

Amor

Cada vez que abro el corazón
Se me olvida cerrarlo.

Mi risa

La transitoriedad de su poder
Alimenta mi eterna risa.

Lo Moderno

Aquello que ya mismo ha pasado de moda.

domingo, 23 de julio de 2006

La mentira


La mentira siempre se construye a partir de la verdad.

El mundo

El mundo está dividido en un único grupo: los de siempre.

Filólogo


Dícese de aquél que lee lo que no pone ni nunca pondrá.

Kylie Minogue


Un ejemplo claro de que, a veces, se puede vencer al cáncer.
Otra más para el club.
Gracias por tu ejemplo.
Con todo mi cariño, para Pilar, Marcos...
De parte de alguien que tuvo suerte.